sábado, 10 de julio de 2010

Temporadas


Wau y yo sacudiendo la arena de nuestra toalla

El verano ha llegado con toda su fuerza, y ya lo decían Sonia y Elena, perdón, Sonia y Selena, "cuando llega el calor, los chicos se enamoran, es la brisa y el sol". El caso es que por una cosa u otra, este fin de semana que ha venido el Wau a Barcelona hemos estado muy marchosos: salimos ayer hasta las tantas, hoy por la mañana a la playa a inaugurar la temporada del baño y esta noche saldremos de nuevo.

Anoche hicimos una ruta que aunque conocida, no nos fue aburrida. Por el camino nos vimos a Víctor y bebimos cerveza, demasiada quizá, así que tuvimos que coger el nitbus para volver - no podía dar ni un paso más.

Hoy hemos estado en Sitges, en la cala de l'Home Mort. Quería enseñarle al Wau cómo son las playas del Garraf. He elegido precisamente esta cala por ser algo representativa de lo que uno puede vivir y disfrutar de Sitges. Es cierto que me dí cuenta de que no domino para nada la zona, puesto que el Wau me señaló unos lugares que parecían concurridos de usuarios pero que me eran desconocidos para mí. Pero ya iré investigando.

La jornada playera fue agotadora pero excitante, y quizá por causa de la excitación que no puedo acabar de leer el secreto de Lady Audley, que se me está atragantando - llevo con él desde mediados de junio.

viernes, 9 de julio de 2010

Lo dijo Paul

Holanda lo tiene crudo, con España y Paul en su contra

Paul, el pulpo más mediático del año, y uno de los grandes triunfadores del mundial ha dado su veredicto sobre la final. Si hacemos caso al cefalópodo visionario, España ganaría el mundial de fútbol. Y además, si queremos ir más allá e interpretar todos sus gestos, hemos de decir que lo haría por goleada, ya que abrió sin dudar la caja de España para comerse el molusco que había dentro.

Que Paul es una estrella mediática no lo duda nadie, ya que esta mañana, varias televisiones estaban retransmitiendo el evento en directo. Esperemos que no se equivoque.

miércoles, 7 de julio de 2010

Durban se redime

Aficionada española birlándole el trofeo a una alemana

A partir de esta noche, Durban entrará en el imaginario colectivo del fútbol español como un estadio mítico, tal y como lo fue el Ernst Happel de Viena, que todo el mundo recordará para siempre como el estadio donde se eliminó a Italia en los penaltis de cuartos y donde se ganó la Eurocopa en 2008. El Moses Mabhida de Durban empezó con muy mala pata, ya que fue el escenario donde se encajó la derrota con Suiza en el debut mundialista, pero hoy, la historia ha sido diferente, Durban se ha redimido y ha sido el escenario donde España ha derrotado a Alemania. Mañana será un día espectacular en el trabajo, rindiendo cuentas con todos los alemanes y los sudamericanos que nos han estado dando por saco hoy.

Como lo prometido es deuda, mañana voy a comprarme la camiseta de la selección española. Espero que queden en las tiendas, porque con tanta victoria se tienen que estar vendiendo a buen ritmo. Me gustaría tenerla con nombre atrás. Quiero poner el de Piqué. Las camisetas son caras, aunque no tanto como los 1990 euros que han pagado algunos por estar esta noche en el estadio de Durban. Ahora, que estoy seguro que todo el que lo haya pagado considerará que ha sido una buenísima inversión.

Esta noche ha sido toda una fiesta, una liberación, porque hoy he estado todo el día de los nervios. Ahora queda el momento de descansar y afrontar el nuevo reto con ilusión. Holanda nos espera en la final. Es un país que quiero mucho, muchísimo, pero espero que el domingo no estén finos, y la selección española pueda volver a darnos una alegría. Es algo que puede que sólo se viva una vez...

martes, 6 de julio de 2010

Profecías

El pulpo ha sentenciado

Estamos a un día de vivir un partido histórico de la selección española de fútbol: la semifinal con Alemania. Aunque casi todo parece favorecer a los alemanes de cara a pasar ronda, hoy han habido tres profecías que auguran un futuro negro negrísimo a la Mannschaft:

1. El pulpo Paul se ha decidido por la urna que contenía la bandera española. Esta vez sin photoshop que valga, el pulpo adivino se ha decantado claramente por la Roja.

2. Mick Jagger se ha confesado fan de Alemania. Sólo son buenas noticias para España, ya que el tío es un gafe consumado - sus favoritos en este mundial han sido USA, Inglaterra, Brasil, Argentina y ahora Alemania. Bueno, ya todos sabemos donde están las otras escuadras. ¡En la posada!

3. La modelo y reportera ocasional mexicana Inés Sáinz, en plan Sara Carbonero, ha asistido a la rueda de prensa de Alemania. Si tenemos en cuenta que esta señorita sólo ha asistido a las ruedas de prensa de Inglaterra, México, Brasil y Argentina... no pinta muy bien para los teutones.

Todo esto es pura especulación, pero en momentos así... ¡quién sabe! Todo se juega a un partido, alguien puede tener un buen día y el otro un mal día. Por supuesto, no veré el partido por recomendación médica.

lunes, 5 de julio de 2010

La predicción del pulpo

Presionando a Paul para que escoja la urna de España

En este mundo global, aún me sigo sorprendiendo de según qué cosas llegan a hacerse famosas por las cosas más absurdas. Si el otro día hablaba de Larissa Riquelme, la tipa esta que se hizo famosa por ponerse el móvil entre las tetas y salir como desbocada (cual Victor tras Kalomira) cada vez que Paraguay superaba ronda, hoy quiero hablaros del pulpo Paul.

Hace unas semanas nadie conocía al pulpo Paul. Hoy es todo un referente de la cultura global instantanea. Para aquellos que no lo conozcáis (y dudo que haya alguien), es el pulpo que vive en un acuario de Alemania y predice (hasta ahora correctamente) el resultado de los partidos de la selección alemana. El siguiente partido es el de semifinales entre Alemania - España y por supuesto quiero que Paul escoja la urna con la bandera de España. Puede parecer ridículo, y lo es, pero en esto del Mundial hay que ahuyentar el mal fario como sea, y si el pulpo nos ayuda, bueno sea.

sábado, 3 de julio de 2010

Las lágrimas de la jaca, o cita con la historia

La última musa global, Larissa Riquelme en éxtasis

Esta noche la selección española tiene una nueva cita con la historia. De nuevo unos cuartos de final en una fase final del Mundial. Nuevamente con un equipo a priori inferior al nuestro, y aún así nadie da por hecha la clasificación. Todavía escuece el Coreazo de 2002, pero muchas sensaciones han cambiado desde aquella mítica Eurocopa de 2008, en la que se rompieron todos los techos y maldiciones.

Curiosidades de la vida global, estos últimos días se ha creado mucha expectación en torno a una paraguaya, que ha ido al mundial a animar a su selección y ha acabado en las portadas de todos los periódicos, incluso aquellos que se autodenominan serios. Sobre todo se ha hecho famosa por animar como una loca cada vez que su equipo metía un gol (pocas veces) o pasaba de ronda (esto más). Como si fuera un eurofan desbocado enfocado por la cámara de televisión tras la actuación de su país, esta mujer ha dado planos memorables, saltando y gritando como una loca, mientras se ponía el móvil entre las tetas. La jaca en cuestión se llama Larissa Riquelme, y promete que si Paraguay gana se desnudará en medio de la plaza de su pueblo... y que si gana España llorará desconsolada. Creo sinceramente que sus vecinos se quedarán sin verle el krakatoa y acabará con los ojos rojos y la cara hinchada. Aunque también ha dicho que si España gana el mundial se desnudará. Esta chica, mira que le pesa la ropa. Todo sea por una victoria de España en el mundial.

viernes, 2 de julio de 2010

Orgullo oranje

Holanda, poniendo en su sitio a Brasil.


Lo tenían difícil, muy difícil, pero a veces las cosas salen bien: Holanda ha eliminado a Brasil en los cuartos de final del mundial de Sudáfrica y yo encima he acertado el resultado en la porra del trabajo. Séis puntos más para mí. Ahora sólo queda que España pueda completar la hazaña y pasar de su barrera psicológica de los cuartos, aquella que no se ha podido franquear por más que se ha intentado. Mañana es el día.

Estos últimos días algunos aficionados sudamericanos estaban muy creciditos porque de los ocho equipos que quedaban hasta esta mañana, cuatro eran de su continente, tres europeos y uno africano. De momento, uno de los sudamericanos -y no uno menor, precisamente- ya ha mordido el polvo contra un europeo y está volando a casa. Ahora queda que Alemania y España hagan su trabajo y las semifinales parezcan la Eurocopa + un invitado.

jueves, 1 de julio de 2010

Raspa y lobo

Playa o montaña, fresa o chocolate, top o bottom, raspa o lobo

Parece que fue ayer cuando hicimos la quedada para ver la horripilante Luna nueva. Era noviembre de 2009. Al salir, decidimos volver a repetir la quedada en el mes de junio siguiente para ver Eclipse. En ese momento nos parecía una eternidad. Entre medio estaba el viaje a Noruega, el de Eurodisney, fogueres... tantas cosas... Pero ayer llegó la fecha señalada y era el día de ver la película.

Tanto Eva como Sara estuvieron todo el día nerviosas, pensando en que verían a su Raspa y a su Lobo en acción. Yo era un poco más indiferente, pero me hacía gracia verlas en este estado. El día en el trabajo fue de lo menos productivo, y conforme se iba acercando la hora, cada vez había menos ganas de hacer nada.

Al salir del trabajo me pasé un momento por el lavadero y aproveché para darle un super lavado de cara al Honda, que falta le hacía. Luego fui a casa de Sara a bañarme en la piscina con los niños y a hacernos un McDo. Y llegó la hora de ir al cine. Nos reunimos con Sonia en la entrada y nos metimos a ver la peli, junto a una marabunta de personas que abarrotaban las cuatro salas que emitían la película.

Veredicto: Eclipse me gustó. No es para echar cohetes, y dudo que la veamos en el teatro Kodak en marzo del año que viene, pero es entretenida, tiene acción y romanticismo cursi, y hace pasar un rato divertido, que para eso se va al cine.

Entre los asistentes, no sabría decir quién gana la batalla, si Raspa o Lobo, pero la cosa está al 50% más o menos. Lástima que la insulsa de Bella sí se haya decidido.

martes, 29 de junio de 2010

Camino a un momento histórico

Villa  nos ha dado la alegría de la noche

Confieso que lo he pasado mal. No quería ver el partido porque siempre lo paso fatal viendo cómo la selección española se asoma al abismo en cada partido de este mundial surafricano. Justo cuando se cumplen dos años de la victoria del Euro 2008 en el Prater, nos tocaba enfrentarnos al primer hueso duro del campeonato, Portugal.

Como también quería ver a Víctor, ya que no había podido visitarlo en esos trágicos días, y aprovechando que él tampoco quería ver el partido por no hacer subir su ritmo cardíaco más de lo debido, hemos quedado para tomarnos unas cervezas, y evitar en la medida de lo posible que la tensión nos embargase.

Durante un buen rato lo hemos conseguido, tomándonos unas claritas en Plaça Universitat con Dani, pero luego hemos decidido ir al Foster a cenar, a sabiendas que las teles estarían dando el partido. Así era, pero más oportunos no hemos podido ser. Un instante antes de entrar, Villa ha marcado el gol de la victoria, y yendo arriba 1-0, hemos cenado delante de una pantalla plana, sufriendo los últimos 25 minutos de partido como el que más. Una vez que la victoria se ha consumado, todo el mundo se ha relajado y el ambiente ha sido de lo más agradable. El sábado nos espera de nuevo una cita con la historia, los cuartos de final, barrera que no hemos podido superar nunca. ¿Será esta vez la vencida?

Por cierto, hoy he aprendido que aficionado en portugués se dice "adepto", jajaja. Me ha parecido muy gracioso, ya que muchos aficionados en España son adeptos también a aquello que quieren... Curiosidades.

lunes, 21 de junio de 2010

Premios

Ilusiónate, clara triunfadora en 2010 (*)


Pocas sorpresas este año. Desde que la ví, supe que Florida-Portazgo era la rival a batir. Y por tercer año consecutivo se he llevado el gran premio.

Aparte de los premios, les Fogueres 2010 se siguen desarrollando con una extraña sensación. A pesar de haber comenzado más pronto que nunca, los primeros días han estado faltos de ambiente festero. Ayer estuvimos cenando en casa del Wau, en Gran Alacant, donde el sentimiento de fogueres es nulo. Pero lo pasamos muy bien, con nuestras historias y risas. Hoy es el primer día de Ofrenda, y será el primer día que cenaremos fuera.

(*) Todas las fotos de fogueres 2010 que aparezcan en este post y en adelante, hasta nuevo aviso son propiedad del forero Makoto del Clubfogueres. Gracias Makoto por tu impresionante trabajo.

domingo, 20 de junio de 2010

Macho Hércules

La alcaldesa, en volandas, celebrando el triunfo del Hércules

Han pasado 14 años, pero por fin el Hércules vuelve a ser un equipo de Primera División. Lejano queda aquel año de 1996 cuando se consiguió el último ascenso. Hoy nuevamente volvemos a Primera, con cuentas pendientes con algunos equipos que hasta el año pasado militaban en segunda. Veremos. Lo que sí que pude disfrutar es la locura que se desató anoche en la ciudad, que coincidiendo con el inicio de las fogueres hará que este ascenso sea memorable.

Anoche también empezamos el nuevo sistema de cenas nocturnas de Fogueres 2010. Este año no tenemos mesa en ningún racó, por diferencias de criterio a la hora de coger sitio. No pasa nada, una nueva forma. Ayer estuvimos en casa de Mario y María y una cena copiosa fue seguida de unas copichuelas y estuvimos viendo un álbum de fotos de los 30 años de Mario. Todo ello regado con buenas risas.

Aunque ya era muy tarde, nos fuimos a ver el estado de les fogueres de categoria especial 2010. Empezamos el recorrido en la que mayoritariamente consideramos la favorita, Florida Portazgo, y aunque le faltaba el remate, es espectacular. Seguimos el recorrido en Polígono de San Blas y posteriormente en San Blas Alto. Nada que comentar de ellas, son muy del estilo de sus constructores, pero no nos llaman especialmente la atención. Seguimos el recorrido en Gran Via-La Ceràmica y vemos que aunque no han conseguido superar esa gran posibilidad de 2008, la foguera es bastante atractiva. Aún queda mucho por acabar, pero pinta bien. Finalizamos el recorrido en Carolinas Altas, y nos llamó poderosamente la atención que si la ves desde un lateral, da la impresión de que es un churro, muy pequeña y delgada. Es cuando la ves desde el frontal cuando aparece en todo su esplendor. Creo que por fin han hecho algo diferente aunque dentro del estilo de Pere Baenas. Muy peligrosa a la hora de la clasificación.

Y eran pasadas las cinco de la mañana cuando volvía a casa...

sábado, 19 de junio de 2010

Disparo de salida

Amor de verano, un desastre previsto desde hace un año (*)

Aunque ya llevaba unos días con espíritu fogueril yendo a las mascletàs nocturnas y a otras actividades festeras, no fue hasta anoche cuando realmente empecé a sentir el ambiente festero en la calle. Quizá sea porque muchas calles están ya cortadas con piezas de los monumentos, y algunas de especial están prácticamente montadas.

Este año se ha adelantado la plantà de fogueres infantils, ya que estas tendrán su día propio y los premios se entregan mañana. Hoy ya voy a hacer un recorrido por las cercanías para ver lo que se está montando, y esta noche, aprovechando que es el día de la plantà pero que no hay coca, supongo que iremos a recorrer las hogueras de especial, a ver qué tal les está quedando este año. El consenso es que a pesar de que la crisis se va a reflejar en presupuestos y volúmenes, la calidad no se va a ver mermada, ya que el volumen se sustituirá con ingenio. Veremos.

De todas formas, aprovechando la última mascletà nocturna, aprovechamos para darnos la primera fiesta de les fogueres. Como no podía ser de otra manera hubo comida, baile, y bastante alcohol. Hoy estoy super resacoso y es que ya no tengo el aguante de antes. Y no me digáis nada, ya lo sabía antes de meterme en esto. Pero les fogueres son les fogueres, y hay que vivirlas. Además, fue una noche de exaltación de la amistad, esas también son divertidas.

(*) La foto es propiedad del portal cendradigital.com

jueves, 17 de junio de 2010

Estreno desastroso

Antes o después iba a pasar, pero cuando pasa, duele


Y no me refiero al estreno de España, que también ha sido penoso. Me refiero a mi coche. Supongo que antes o después tenía que suceder, y justo ahora que el coche cumple tres años, se ha estrenado con la columna del garaje.

Todo ha sucedido muy rápido, cuando iba a meter el coche en el garaje, había un camión enorme en la acera que me impedia la entrada hacia atrás, como siempre. He pensado que podía meterlo de cara, por tal de no montar un pollo y ponerme como un basilisco. El caso es que he metido el coche de cara, he calculado mal y finalmente he arrapado el lado derecho con la columna. Ya tenía el desastre servido.

Al final, el daño no ha sido tanto, ya que la chapa ha aguantado, pero la pintura ha saltado por los aires. Con un poco de pintura de repuesto, he intentado reparar el desaguisado, y debo decir que ha quedado un resultado bastante aceptable, pero tengo dentro de mí la horrible sensación de que se podía haber evitado si me hubiese puesto como un basilisco que es mi estado natural de las cosas.

En definitiva creo que la arrapada sólo ha sido una consecuencia más de un mal día. Ya por la mañana el coche había sufrido una pequeña arrapada con una rama dura. Luego por la tarde la arrapada grande. Saliendo de casa se me ha caído el móvil por la escalera y con suerte ha rodado por los escalones en vez de caer por el agujero central. Si todas las señales hay que interpretarlas, estoy al borde del abismo y me estoy salvando por los pelos... Por eso tengo tan mal cuerpo hoy.

miércoles, 16 de junio de 2010

La debacle y más bad timing

La selección española ya tiene un pie fuera del Mundial de Sudáfrica 2010

Hoy se estrenaba la selección española en el mundial de Sudáfrica y creo que nadie se esperaba lo que ha sucedido. Primer partido y primera derrota. Esta vez ante Suiza. Habrán quedado últimos en Eurovision con la fantástica Il pleut de l'or, pero esta tarde se han vengado y se han cebado con la roja. El fatalismo español hace que todo el mundo vea que la debacle está llamando a la puerta y que el recorrido en este Mundial va a ser corto, como por estadísticas correspondía. El partido de hoy ha hecho que todos los fantasmas del Mundial de 1998 se vuelvan a conjurar. Aún así, el desastre de hoy tiene arreglo. Si el lunes pierden, no habrá más arreglo posible, estaremos fuera del Mundial, como en 1998. Y es lo que tiene vender la piel del oso antes de cazarla, si prácticamente ya le habían hecho un hueco en la estantería de la RFEF al trofeo del mundial. Ho ho ho. Es un ejemplo de bad timing, aunque con arreglo.

Como no tenía muchas ganas de sufrir con la selección, he pasado el día en la playa, y ha habido nuevos ejemplos de bad timing. Cuando he llegado el cielo estaba nubladísimo, y cuando ya me estaba encaminando hacia el "apartamento" ha descargado de lo lindo. La lluvia no ha durado mucho, pero ha empezado a despejarse casi cuando tenía que venirme. Nada más dejar de llover ha empezado a venir gente. Bad timing.

Luego por la tarde he vuelto, pero cuando he ido a esparcirme ya era tarde y empezaba a cubrirse el día, con lo cual estaba todo bastante desértico. Y en la playa no se podía estar porque había unas rachas huracanadas que alguno podría haber salido volando. Al menos las toallas lo hacían. Aún así, la tarde ha sido entretenida ya ha dado momentos de buena conversación, lo cual se agradece para sobrellevar el disgusto que tengo por la selección española.

martes, 15 de junio de 2010

Bad timing

Triste espectáculo es una playa húmeda por la lluvia

Cuando planifico mis vacaciones de San Juan en Alicante pienso en sol, calor, playa, noches interminables, música, fuego... Este año no era una excepción, y muy feliz me lo prometía. Hasta que han llegado los días, y de momento, nada de nada de lo previsto.

Una especie de gota fría está cruzando la provincia estos días. Inundaciones por todos lados y tormentas que se desatan en el momento más inesperado, como cuando hemos ido esta mañana a la oficina de la Tesorería de la Seguridad Social. Haciendo una comparación fácil, el futuro del organismo público es tan negro como el cielo que descargaba en el momento de volver a casa. Bad timing a la hora de volver a casa!

Así las cosas, me ha sido imposible volver al oasis desde que el pasado sábado iniciase la temporada de verano. Si aquel día, mis opciones de pasar una buena tarde se vieron frustradas por el bad timing a la hora de levantarme/sentarme/coger el libro, las del ayer y hoy se han visto frustradas por el bad timing meterológico. Espero que la cosa vaya cambiando en los próximos días, porque mis oportunidades de ir al oasis están contadas y terminan esta semana, ya que durante los días sanjuaneros no hay quién se desplace.

Lo que no pudo impedir la lluvia anoche es que asistiera a la primera sesión de "Pòlvora a la nit", el festival de mascletàs nocturnas que se iniciaba ayer en el distrito de La Condomina. La tarde ya no presagiaba nada bueno, y apenas una hora antes de iniciarse el espectáculo descargó una buena tromba de agua. Supongo que los organizadores, desesperados, consultaron la previsión metereológica y les dirían que no iba a parar de llover en toda la noche. Así que a las 23.50 iniciaron el disparo de la mascletà, con diez minutos de adelanto con respecto al horario previsto, pero supongo que nadie quería esperar más. Craso error del hombre del tiempo ya que nada más acabar la mascletà dejó de llover... Bad timing! La mascletà estuvo muy bien, y la pudimos ver de maravilla, bastante cerca de las vallas protectoras. La zona vip no era muy grande y permitía una buena visibilidad. Hubo un par de momentos peligrosos con carcasas que salieron disparadas hacia las terrazas y ventanas de los pisos colindantes a la zona de disparo pero creo que no hubo que lamentar ningún daño. Aunque sea a trancas y barrancas, les fogueres 2010 inician su curso.

domingo, 13 de junio de 2010

El sendero de la memoria

La ermita de San Roque, testigo mudo de la memoria alicantina

Confieso que anoche no hice mucho por preservar mis neuronas destinadas a la memoria. Continuando con una feliz tradición de reciente creación, hubo quedada de eurofreakies alicantinos. Huelga decir que fue una noche fantástica, con muchas risas, cotilleos, planes para 2011... Modificamos un poco la ruta yendo primero a la china amiga, mientras por el centro se iba desarrollando la Entrada de Bandas 2010 y luego yendo a un pub que para mí era la primera vez. Como no podía ser de otra manera, desde que llevo mi nuevo look, atraje la atención de un par de personas, y salí del local con una mochila de coca-cola china, perfecta para mis futuros desplazamientos a la playa, un vaso y dos camisetas. La noche no podía dar más de sí.

Al final acabamos la noche el Wau y yo en un pub mítico de la noche alicantina, escuchando canciones de Eurovisión y contándonos confidencias y preparando planes de futuro. Tenía ganas de poder disfrutar de un momento asi. Califico, pues, la noche de rotundo éxito, en espera de las que vengan ahora por Fogueres.

Hoy he decidido tomarme el día de modo tranquilo, y después de holgazanear en casa y recuperar alguna neurona de aquellas que quedaron destruidas con el Eristoff negro de anoche, me he ido con Encarni de ruta tradicional por Alicante. Hoy nos hemos centrado en el Parque de la Ereta y en el barrio de San Roque como si fueramos dos turistas más. De hecho, durante el recorrido sólo nos hemos encontrado con turistas perdidos.

Parece mentira, pero la de rincones que hay por descubrir en Alicante. A pesar de ser una ciudad que ha arrasado todos sus monumentos, aún quedan cosas por ver. Hoy ha sido un día de reconciliación con la ciudad, de darnos cuenta de que no está todo perdido, y que lo que hace falta es una buena campaña de marketing que venda lo poco que nos queda. Hemos decicido que volveremos por nuestros pasos de hoy pero esta vez con la cámara de fotos para inmortalizar esos rincones que brotan de la Plaza del Puente y colgarlo todo en facebook.

Otra cosa que me ha sorprendido es la cantidad de gente que había paseando por Alicante un domingo por la tarde. Quizá es que como nunca he tenido esa costumbre no sabía lo que hacía la gente. Incluso me ha dado tiempo a ver a dos personas que conocí en el pasado pero en la época actual. Ambos con sus vidas hechas, y paseando con sus respectivas parejas... da que pensar.

Hemos acabado la tarde haciendo honor al turista alicantino, tomándonos un helado del Peret y paseando entre la miríada de gente que se aprestaba a participar en el Desfile del Ninot. Hoy ha sido un día de reconciliación con mi ciudad.

viernes, 11 de junio de 2010

Las vuvuzelas

Me compraré una vuvuzela para celebrar cada CRT que acabe

Cosas de la globalización. Antes de 2009 nadie conocía la palabra "vuvuzela". Hasta hace una semana, si no habías visto la Copa Confederaciones 2009 había oído la palabra. A partir de hoy, la palabra "vuvuzela" forma parte del imaginario colectivo global. Y la culpa la tiene el Mundial de Fútbol de Sudáfrica que ha comenzado esta tarde.

Las "vuvuzelas" son unas trompetas de plástico que emiten un sonido infernal. Los aficionados sudafricanos se pasan todo el partido usándolas, y el ruido es insoportable en la retransmisión deportiva. El partido inaugural entre Sudáfrica y México ha sido insoportable, pero lo importante es que el Mundial está en marcha.

No creo mucho en las posibilidades de España. Nuevamente la primera fase parece accesible, pero los cruces son mortales. En el mejor de los casos sería Portugal - Italia - Argentina - Brasil. Ahí es nada. Pero después de la Eurocopa todo parece posible. De momento, no he dado ni una en las apuestas del trabajo, ¡qué sorpresa! Así que otro año que se me escapan los Ipods y la camiseta del equipo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Nueva ruta

En apenas 200 km estaré en casa

Con la llegada del mes de junio, me apresto a disfrutar de las fiestas sanjuaneras. Por lo general, no es hasta el 18 o 19 del mes cuando cojo el Honda y me hago los 500 y pico kilómetros. Sin embargo, este año está siendo todo diferente.

Para empezar, desde mitad del mes de mayo, mi vida es una montaña rusa. De hecho, tengo dificultades para recordar cosas que pasaron antes del 14 de mayo, como ayer intentando recordar cuántas veces había bajado a Alicante en abril - al parecer dos. Como quien dice, acabo de llegar de Noruega y ya estoy de nuevo en danza. Esta semana y media en el trabajo ha sido extraña, porque me ha costado mucho coger la forma, pero ya estoy de nuevo al 100%. Y justo ahora empiezo mis vacaciones de San Juan. Ha sido todo muy rápido, pero este año debo aprovechar las circunstancias para pasar unas Hogueras como las de hace años.

Aprovechando las facilidades que me brinda el teletrabajo, esta tarde he cogido mi petate, lo he metido en el Honda y me he venido a Alicante. Como era un miércoles por la tarde, la autopista iba casi vacia así que entre eso y la elección de una nueva ruta, hizo que al final el viaje no llegase a las cinco horas.

Había oído hablar de la nueva autovía central que conecta Xàtiva con Alcoi y luego baja directamente a Alicante. Como nunca la había usado, tenía mis reticencias, pero aprovechando que cuando llegué a Xàtiva todavía era de día, me decidí a probarla. La autovía está inacabada, pero los tramos que sí lo están es fantástica: dos carriles por sentido con un firme en perfectas condiciones y todo lo recta posible. Pena no haberla descubierto antes. Tiene dos tramos inacabados, el de Muro, que está un poco atrasado, y el del Barranco de la Batalla en Alcoi, que está a medio hacer, con una espectacular perspectiva del nuevo puente sobre el barranco.

Una vez superados los tramos inacabados vuelve la espléndida autovía hasta Sant Vicent. Ayer había obras de pintado, pero por lo demás es fantástica. Además, no reconocía los parajes por los que iba pasando. Me costaba reconocer que eso fuera la provincia de Alicante, pero así es, y al final llegué a casa en 4 horas 5 minutos.

¡¡¡Doy por iniciadas les Fogueres de Sant Joan 2010!!!

martes, 8 de junio de 2010

Búsquedas (in)fructuosas

Las novedades y exclusividades ya van cayendo en mis manos

Esta semana está siendo muy rara, porque aún no he desconectado de las vacaciones de Noruega y ya estoy pensando en las que están por venir. Sin embargo, no cejo en mi empeño de onerme un poco en forma. Después del desastroso episodio del Preikestolen, aunque acabó bien, sigo motivado. De momento me limito a hacer mis paseos, aunque bien es cierto que han pasado de una hora a varias horas. Las abdominales las he dejado un poco aparcadas porque la contractura no me deja moverme como yo quisiera. Andar puedo, otras cosas no. Pero en cuanto vuelva a Barcelona voy a empezar con la Wii, que ahora ya no me da miedo que lo que primero haga el programa sea pesarme, jeje.

Hoy mi caminata tenía un objetivo, buscar el set 5892 a la jugueteria esa que descubrí la última vez que fui a la farmacia. Yo pensaba que la juguetería estaba en la calle Diputació, pero me la recorrí de final a principio y no la encontré. Luego me puse a buscar por las calles adyacentes pero sin éxito. Resignado a no encontrar el set 5892 fui a ver a Dani. Este set es bastante difícil de conseguir, ya que es exclusivo de los supermercados Target, que son de Estados Unidos. Cuando estuve allí no encontré nada interesante, pero parece que ahora han empezado a salir todos los buenos sets. Sin embargo, estaba de suerte, ya que de camino a casa de Dani, entré un momento en la Drim a chafardear y... voilà, allí estaba el set 5892 a un precio más que razonable. Huelga decir que me lo llevé, ho ho ho.

domingo, 6 de junio de 2010

Resaca noruega

Agradecida y emocionada...

Parece mentira, pero ya hace una semana que acabaron los fastos de Eurovision 2010 y que volví a Barcelona. Cierto es que esta semana ha sido bastante rara, se la podría llamar de "entre fiestas" ya que aún no se han apagado los ecos del festival cuando estoy ya preparando las vacaciones sanjuaneras, que empiezan dentro de tres días.

Lo que sí que no se ha apagado es el dolor de la contractura muscular que llevo sufriendo desde el martes. Yo pensaba que la cosa iba mejorando, e incluso había pensado en dejar de tomar la medicación, pero ayer por la tarde me volvió a crujir el cuello y estuve toda la tarde doliente. Menos mal que al final la quedada que había programada se quedó en nada, porque otra vez no podía ni moverme. Hoy ya me encuentro un poco mejor, pero sigo sin estar al 100%.

Aparte de eso me estaba agobiando por todas las lavadoras que me quedaban por hacer, y la ropa que tenía que planchar... así que hoy por fin me he desperezado del letargo en el que estaba sumido y me he tomado las cosas en serio. Gracias a que se ha puesto a llover, no he podido estrenar la temporada de playa, y me ha quedado el día para darle a la casa un meneo.

Quizá os preguntaréis por qué he puedo la foto de Lina Morgan como ilustración de esta entrada y es porque tal era mi aburrimiento ayer que me puse a ver las grandes revistas de Lina por Youtube. Ayer me dio tiempo a ver Vaya par de gemelas y hoy me he cargado Sí al amor. Lo que son las cosas. Al igual que me pasó cuando volví a ver Dartacán, me ha pasado con Lina. Si un día pensé que esos programas eran lo más divertido e ingenioso del mundo, al revisitarlos ahora veo que han envejecido muy mal, y que las gracias de la época no se han traducido nada bien al siglo XXI. No obstante, le reconoceré que de vez en cuando conseguía arrancarme una sonrisa. Así que Lina, aquí va mi pequeño homenaje.

sábado, 5 de junio de 2010

Los países de Zakumi

Zakumi con los ganadores, y no, no hay lata con bandera de España

Lo malo de ser un obsesivo compulsivo es que cuando empiezo una colección quiero terminarla enseguida, y si no lo consigo, me frustro. Puede ser uno de los motivos por los que sea un frustrado compulsivo. Cuando era pequeño tenía una genial colección de pitufos de goma que no ha resistido el paso del tiempo. También coleccionaba cromos, y a pesar de ser un niño insoportable sólo conseguí terminar la colección de los Pequeñecos.

Más adelante en mi vida he ido coleccionando otras cosas, algunas más satisfactorias que otras, pero en general sigo sin completar ninguna. Sobre todo porque últimamente me oriento hacia colecciones que son imposibles de completar, como por ejemplo, los Playmobil, que es imposible tenerlo todo, así que me he concentrado en series particulares, y aunque me gustan todas, me quedo con piratas, magia, castillo encantado, victoriano y en general, cualquier cosa que caiga en mis manos.

Ayer empecé una colección nueva, y esta sí que me está yendo bien. Se trata de la colección de 7 latas de coca-cola zero con la imagen de Zakumi y la bandera de uno de los países que han ganado el Mundial de Fútbol en alguna ocasión. Ayer en el trabajo inicié la colección con Francia. Hoy he aprovechado la compra para encontrar la lata de Brasil y Argentina. Sólo he cogido una de cada, y no soy el único, ya que había montones de paquetes abiertos, ya que la gente también hace la colección. Esta tarde, como he tenido que volver a ir a comprar, he ido a otro lado a ver si pillaba alguna lata más, y voilà, en el Keisy estaban las de Uruguay y Alemania. Sólo me quedan por conseguir las de Italia e Inglaterra, pero ya caerán.

De momento, sigo fastidiado con la contractura, ya que hoy me ha vuelto a dar fuerte. Ayer no me tomé la pastilla para evitar las pesadillas que estoy teniendo últimamente, pero sin éxito, porque también la tuve. Hoy he resumido el tratamiento para ver si consigo quitarme el dolor antes de empezar las vacaciones de Fogueres 2010.

viernes, 4 de junio de 2010

Lost and forgotten

Peter Nalitch, una luz para aquellos que están Lost and forgotten

Desde hace unos días, estoy teniendo un momento Antonio. De ser una de las canciones que peor puntuación le di en la junta de evaluación pre-eurovisiva, Lost and forgotten, ha pasado a ser una de las gemas del ESC 2010. Es una de las últimas en incorporarse a mis cds, pero simplemente es que he tardado en pillarle el tranquillo. Y en buena parte ha sido por el buen hacer de Peter Nalitch, el vocalista.

Nos dice la wikipedia, que Peter nació el 30 de abril de 1981 en Moscú, aunque de familia bosnia. Se hizo famoso en su país por su inconfundible estilo alternativo y vanguardista. Prefiere cantar en su inglés roto porque le da la gana. Otras craciones suyas están a la vanguardia musical, como la canción Yeti, que está dedicada a un yeti solitario. Dio el salto a la fama desde internet hasta llenar estadios, y el pasado 29 de mayo representó a su país de adopción en el Telenor Arena. Finalizó en 11º posición, cosechando 90 puntos entre los abucheos del público -incluido los míos, pero ya sabéis que me gusta abuchear-. Estoy seguro que a partir de ahora se hará famoso en otros países de Europa, porque ¿quién no se ha identificado alguna vez con la triste letra de Lost and forgotten?

Y antes de que vayáis a pensar, esta repentina querencia por Peter Nalitch no tiene nada que ver con las pesadillas que me está provocando el Myolastán. Hace tres días que lo tomo, y las tres últimas noches han estado pobladas de pesadillas. El medicamento te deja relajados los músculos, pero el cerebro sigue funcionando a todo ritmo. Sólo me acuerdo de la pesadilla de anoche: estábamos en un festival de Eurovisión que se celebraba en Bielorrusia, y habíamos alquilado un coche. Como en esos países hay tanta mafia, habíamos conseguido alquilar un coche de gama alta, un BMW, concretamente, y nos disponíamos a poner el papel del parquímetro cuando nos aborda la policía bielorrusa y nos acusa de querer robar el coche. Nos llevan presos a un cuartelillo bielorruso y nosotros intentamos desesperadamente la ayuda de la embajada española, que nunca llega. Al final me he despertado a las tres de la mañana, agobiado por la situación.

jueves, 3 de junio de 2010

El surrealismo del ESC 1990

A estas alturas todos sabéis que mi afición por el festival viene de 1990, cuando participaron las inimitables Azúcar Moreno, en Zagreb, y como por esa época yo ya empezaba a salir por la "zona", me lo dejé grabando. Ese fue el germen de una afición que ha culminado en momentos como los que viví el sábado pasado en el Telenor Arena. Por cierto, que en Semana Santa visité con Encarni los lugares míticos de la "zona" donde ya no queda ni rastro de locales míticos como "Queché", "el Cubalitrón", "4.70", "Trocco", "La Selva" y tantos y tantos otros. Claro que en la puerta de "El Núcleo" vivimos una experiencia paranormal, una puerta que se abrió como invitándonos a volver a la década de los 90, como si fuésemos Rose cuando vuelve al Titanic después de estirar la pata.

Volviendo a 1990, y entroncando con la pereza que me abruma esta semana, he encontrado dos vídeos de youtube que claramente están hechos por gente a la que le sobra el tiempo:



Esta es una canción que casi todo el grupo de los eurofrikis tiene en su punto de disparo. Pero como nunca nos ponemos de acuerdo, siempre hay uno que impide el consenso. En este caso soy yo. Sí, lo admito, me gusta Musik klingt in die Welt hinaus. Y viendo este vídeo con esos ponis tan coloridos y animados es imposible que le sigáis teniendo tanta manía.

Otra frikada es la versión Mi pequeño pony de Fri. Seguro que con esta versión ni hubiesen quedado últimos:



Y en cuanto a mi contractura, la cosa va mejorando. He pasado de Robocop a ir ligeramente tieso. Me sigo tomando las pastillas, sólo una por la noche, ya que provocan una somnolencia brutal, y aunque me llamen por teléfono ni me entero.

martes, 1 de junio de 2010

Contracturado

Hoy estaba más chafado que las pobres mariposas bielorrusas tras su actuación en el Telenor

Cuando pensaba que ha había superado el peor día de la vuelta de las vacaciones... me he despertado hoy con una enorme contractura muscular que no me dejaba moverme apenas. Era un dolor intenso y punzante que havía que estuviese dolorido si estaba sentado, si estaba acostado, si estaba de pie. Os podéis hacer una idea del dolor que tenía si os digo que esta mañana no he podido ir a trabajar y en su lugar ¡¡¡he ido al médico!!!

No había pisado el CAP desde el 4 de febrero de 2008, cuando tuve aquél pequeño drama con el oído. Hoy he añadido mi cuarta visita al doctor. Como he ido de urgencias, me han tenido casi tres horas esperando a atenderme. Estoy en favor de poner un pequeño copago simbólico para descongestionar la sanidad pública. Menos mal que conforme ha ido pasando la mañana, el dolor ha ido remitiendo un poco, aunque sigue presente y me impide ciertos movimientos.

A pesar de pasar casi toda la tarde durmiendo, el dolor no ha disminuido, sólo cuando me he metido en la ducha, con el agua caliente cayendo por mi cuerpo turgente he sentido una pequeña mejoría. Hoy ha sido un nuevo día para olvidar, y un inicio penoso de mi mes favorito.

lunes, 31 de mayo de 2010

La rutina de la normalidad, o la tiranía del despertador


A veces, durante el viaje, tenía ganas de volver a mi rutina, pero no vayáis a pensar que me volvía loco por volver a mis tickets. No, lo que echaba de menos eran esos desayunos, esas comidas, mis nenas de la oficina. Pero hoy cuando ha sonado el despertador ha estado a punto de darme un yuyu.

Por fin he vuelto a coger mi Honda después de dos semanas parado, tenía ganas de volver a sentirme al volante de mi coche, nada de Hyundais ni Toyotas. La mañana en la oficina ha pasado muy lentamente, y no he sido especialmente productivo.

Por la tarde se han repartido los aumentos salariales para 2010. Nuevamente me he quedado sin él, y ya van dos años seguidos. Creo que voy a tener que hablar seriamente con el management, ya que estoy un poco desmotivado. Si a la pereza de volver del viaje y de vacaciones, se le añade lo de los sobres, ha sido un día para olvidar.

¿Seré que me estoy volviendo un agüelo? Primero me he olvidado de hacer una actividad a la que me había comprometido, con lo cual confirmo que ha sido un día penoso; luego, he ido a hacer la compra al Alcampo, pero no encontraba lo que quería, así que aunque ya tenía cosas en el carro, he decidido devolver todo a su estante correspondiente y no comprar allí. Como diría Mary Joe, manías de viejo.

domingo, 30 de mayo de 2010

Deutschland über alles



Quién iba a decirlo. Mucha gente (incluido yo) pensaba que esto iba a ser una Corinada, y al final Lena ha conseguido el primer premio de Eurovisión 2010 para Alemania. Pero no quiero adelantar acontecimientos, a pesar de que estos úlimos días han pasado muy rápido. Ya estoy de vuelta en Barcelona, después de diecisiete días en Noruega, pero voy a retomar la narración en el punto en que lo dejé, el lunes 24.

Como ya comenté, los dos primeros días en Oslo fueron un contraste brutal con los días anteriores. Del trajín del viaje pasamos a la calma chicha. Como ya comenté, el lunes no me apeteció ir al Euroclub, pero aproveché la noche para descubrir otros encantos de Oslo, y puedo decir que me quedé sorprendido gratamente, con la alegría que los noruegos abrazan a los extranjeros -literalmente- sobre todo si son morenos de piel. Pero esto es lo único que puedo contar de aquella noche, aunque debo decir que a partir de ese momento empecé a ver Oslo de otra manera.

El martes fue el momento de empezar a hacer turismo por Oslo. A parte de volver al palacio dende Haakon y Mette-Marit hacen sus cositas, volví por los jardines y la zona noble de la ciudad. También aprovechamos la mañana para visitar la Nasjonalgalleriet, donde se expone el cuadro más famoso de Noruega, Skriek, el Grito de Edvard Munch. Me encantó estar un momento a solas delante de un cuadro tan famoso, tan robado y tan encontrado. El resto del museo fue bastante interesante, sobre todo la sala de impresionismo europeo. Muy recomendable.


Por la tarde nos apresuramos a volver al hostal ya que teníamos que prepararnos para la primera semifinal de Eurovision 2010. Hubo un poco de tensión antes de llegar, ya que decidimos ir en uno de los shuttles para la prensa acreditada, pero por mucho que esperábamos en el SAS Radisson, no llegaba ningún autobús, y tampoco tenía la certeza de que me fueran a dejar subir sin estar acreditado. Al final todo salió bien: llegó un autobús y nos metimos todos a la carrera. Alfons y yo entramos por la parte de atrás, para evitar que nos preguntaran. En el autobús íbamos con la presentadora del MF 2010. Aproveché para echarle un conjuro de vudú para que Suecia quedase eliminada...

La semifinal en si estuvo muy bien. No era tan mala como algunos la pintaban, y pocas sorpresas hubo. Eslovaquia, una de mis favoritas quedó fuera, y Rusia, inevitablemente se clasificó. Finlandia me gustó mucho en el pabellón aunque al final no pudo ser. Gané la porra con 9 aciertos, empatado con Jon. Nuestros premios fueron una cena con el de Polonia, y una cena con la de Malta, ambos eliminados. Posteriormente pude hacerme una foto con ambos, los cuales siempre iban juntos a todos lados... La aftershow party de la primera semifinal fue la primera vez que fui al Smuget, el euroclub de este año. El sitio era bastante pequeño, pero daba la sensación de ser una discoteca. Había mucho ambiente, en el amplio aspecto de la palabra. No tenía intención de volver tarde, pero eran pasadas las tres de la mañana cuando entraba por la puerta del hostal.

El miércoles se inició con una nueva jornada turística, y al mediodía llegaron dos de los integrantes de la expedición alicantina, Jose y José Ramón. Aparte de un poco de turismo, lo primero que hicimos fue visitar el Deli de Luca, con sus maravillosos calzones y su deliciosa lasagna al peso (que no al pesto). Como buenos alicantinos, tuvieron la feliz idea de comprar dos botellas de litro de Absolut en el duty free del aeropuerto, así que la noche del miércoles fue la primera gran noche memorable de Oslo. Entre alcohol, risas, cervezas, y surrealistas versiones de clásicos eurovisivos interpretados por Femminem -destacando la versión que hicieron de Bandido- transcurrió la noche a toda velocidad y antes de que nos diéramos cuenta, nos tiraron del local, mientras ya amanecía en Oslo.

El jueves era el día de la segunda semifinal, y probablemente el día más estresante de todo el viaje. Es el día en el que llegaba el Wau para iniciarse en el mundillo de Eurovisión. Tenía previsto coger el avión a las 14.45, llegar a Oslo a las 18.20, y dirigirse al Telenor Arena para disfrutar del show. Pero todo lo que podía salir mal salió, su vuelo se retrasó 40 minutos, cogió el tren equivocado hacia Oslo, las puertas del Telenor las cerraban a las 20.15. Sin embargo, la fortuna estaba de nuestro lado, ya que el Wau consiguió colarse en un shuttle de la organización, y llegó al Telenor apenas unos minutos antes de que cerrasen las puertas. Al final todo el estrés se desvaneció en un momento, y tuvimos un momento gracioso con la cantante de Georgia. Esa tarde, mientras esperábamos fuera del recinto, me dieron (más bien me agencié) una banderita de Georgia. Cuando iba corriendo a recoger al Wau a la zona de shuttles me crucé con la cantante de Georgia, la cual quiso hablar conmigo al ver la banderita de su país. Por el estrés que llevaba pasé totalmente de ella, y seguí mi loca carrera al aparcamiento de autobuses. Cuando la cosa estuvo más calmada, me volví a encontrar con ella, y esta vez sí que me paré a hablar con ella, felicitarla por su canción y desearle mucha suerte.

La semifinal transcurrió sobre ruedas, en buena compañía y con la clasificación de Georgia -mi país de adopción esa noche- y la eliminación de Suecia. La tercera noche en el euroclub fue magnífica, y fue todo un acierto llevarme la banderita de Georgia. Me hice pasar por georgiano y ligué lo indecible esa noche, jaja. Gracias Sakartvelo!!!!!! Nuevamente eran pasadas las tres y media de la mañana cuando abandonábamos el euroclub.

El viernes por la mañana acompañé a Esteban a la reunión de presidentes de OGAEs. La reunión fue bastante aburrida, y a ratos absurda, porque se trata de conciliar mentalidades y formas de ver las cosas muy diferentes entre sí. Daneses y griegos no combinan, por mucho que se quiera. Como propuesta personal, creo que OGAE Andorra debería estrechar sus lazos con OGAE Portugal, ho ho ho.

Por la noche fuimos a ver el ensayo general de la final de Eurovisión 2010. Yo compré el ticket a última hora, y en una sección fufu, pero como la suerte estaba de mi lado, conseguí que dos asientos que estaban cerca de los de Alicante se quedasen vacíos y pude ponerme en un muy buen sitio. Lo mejor de la noche fue el ensayo que hicimos del flashmob, que conformaría el intervalo del ESC10. La noche acabó en el Euroclub, y nuevamente salimos del recinto a altísimas horas de la madrugada, amaneciendo ya en Oslo.

Y por fin llegó el día grande. El día de Eurovisión. Todo transcurrió tan deprisa que me cuesta ponerlo por escrito: la llegada al Telenor, la gente disfrazada, las banderas, nuestra bandera, la animación, las canciones, el intento de sabotaje de España, poder ver a España cerrar un festival de nuevo aunque no le tocase, la votación, la ganadora... Dedicaré un post específico a lo que pienso de la ganadora, pero así para resumir, estoy muy contento con el resultado.

Y como en una historia sin solución de continuidad, esta mañana ha llegado el momento de las despedidas, de un vuelo de tres horas a casa y de empezar a fantasear con ir al festival de Alemania 2011. Pero eso ya es otra historia.

lunes, 24 de mayo de 2010

Compás de espera

Los dos últimos días han sido, con diferencia, los peores desde que inicié el viaje el pasado 14 de mayo. Cuando nos acostamos anoche, el resto te integrantes de la expedición barcelonesa-vasca todavía no había llegado. Imaginé que nos enteraríamos cuando lo hiciesen, ya que por muy cuidadoso que quieras ser, cuando tienes que mover maletas y hacer camas, tienes que hacer ruido. Pero no me enteré de nada. Una de las veces que me he despertado esta noche he visto que ya estaban en sus camas. Cada vez duermo más profundamente. Se nota que ya llevo más de diez días dando vueltas por Noruega.

El día ha comenzado perezoso, ya que nos ha costado arrancar. Luego nos hemos ido a por el desayuno, pero yo, que estoy ya acostumbrado a los horarios noruegos, he aprovechado para comer. Luego el grupo se ha separado, los que no tenían acreditación (yo) se han ido a ver Oslo. Los que sí tenían (todos los demás) se han ido a ver el ensayo de prensa de la 1a semifinal. Es decir, que he tenido mis primeras horas solo en todo el viaje y he aprovechado para ver la ciudad. Cabe decir que la ciudad no es que sea pequeña, tampoco es muy grande, pero todo lo que hay que ver está bastante concentrado. Así que casi sin darme cuenta, me he visto toda la ciudad. Incluso he llegado al parque Vigeland, que según las guías está en las afueras de Oslo.

Mi primera impresión de la ciudad anoche no fue muy buena, quizá por la noche, quizá porque es una gran ciudad, pero fue la primera vez en todo el viaje que sentí que estábamos pasando por una zona kinki y quizá no muy recomendable. Esta vez estamos en un hostal, hasta el viernes. Es bastante correcto para el precio que tiene (incluso creo que se han equivocado y nos han cobrado de menos), y es muy céntrico, lo cual es de agradecer. Tenemos una habitación de ocho para los séis, con lo que el exceso de espacio se nota y se agradece.

Durante mi paseo por Oslo, me ha dado la impresión de que la ciudad es muy centroeuropea, al menos en su estilo arquitectónico, aunque no tiene nada que digas "wow". Lo que más me ha gustado ha sido el parque Vigeland, que es un enorme oasis verde, con unas estatuas muy curiosas del escultor Vigeland. Como hoy era fiesta en Noruega también (esta vez Pentecostés), había mucha gente en el parque pasando el día. Incluso había gente que había hecho barbacoas. Claro que donde habían puesto la bandejita con los carbones para hacer fuego se han cargado el césped del parque. Para que luego digan de los españoles.

Luego he seguido paseando por la ciudad, y lo único reseñable es que he visto por primera vez un coche eléctrico enchufado en una especie de cargador gigante. Supongo que poco a poco será una imagen más común en las ciudades españolas, pero de momento a mí me ha chocado.

La tarde la he perdido asistiendo a un evento eurovisivo, donde Daniel Diges ha interpretado su canción un par de veces en el Eurovillage. Esta tarde el tiempo en Oslo ha cambiado, y de tener un sol de justicia por la mañana, se ha pasado toda la tarde lloviendo, y aún sigue. La previsión del tiempo no es muy halagüeña para los próximos días. Entre la lluvia, y el triste espectáculo que, a mis ojos, protagonizan algunos fans año tras año, lanzándose a degüello por una foto con el cantante de turno, me han acabado de dar la tarde. Cada vez me gusta menos el ambiente que se respira por los entresijos de Eurovisión. Estoy seguro de que es el momento de tomarme otra pausa en esto de asistir a festivales. Desde casa es como mejor se ve.

Hoy no he ido al Euroclub, porque no me encontraba muy motivado. A pesar de que puedo entrar con mi carnet, prefería hacer otra cosa. Pensaba que iba a ser al revés, que cuando llegasen los días centrales del festival estaría de subidón, pero más bien ha sido al revés. Ha sido llegar a Oslo, y empezar a aburrirme a niveles estratosféricos. Como véis, a partir de ahora, pocas cosas voy a tener que contaros en el blog, por eso que durante los días que quedan no lo iré actualizando como hasta ahora. Cuando pueda, os contaré alguna cosilla, pero básicamente, todo lo reseñable ya está hecho.

Mañana es la primera semi, y por fin iré al pabellón. El miércoles llegan Jose Ramón y Drago, y el jueves llega el Wau. Supongo que a partir de ese momento ya me dedicaré al ciento por ciento al festival. Pero no os preocupéis que si hay algo que contar, aquí estará publicado.

Gracias por haber leído el blog estos días, y nos vemos pronto en directo, donde os podré contar todo lo que no ha podido ser escrito, jajajaja. No cierro el blog, no os vayáis a pensar, pero tampoco hay mucho que contar a partir de ahora. No obstante, no dejéis de leerlo, que tengo que aumentar el número de visitas, jajaja.

domingo, 23 de mayo de 2010

Ruta hacia el sur

Hoy es domingo 23 de mayo y acabamos nuestra excursión por la Laponia noruega. Hoy tenemos previsto coger un vuelo a Oslo para volver donde iniciamos toda esta aventura, y empezar a compaginar las visitas a la capital con la semana eurovisiva.
Nos levantamos tarde, y casi nos quedamos sin desayuno, ya que Linne, la encargada del hotel quería retirarlo todo a su hora. Pero la hemos convencido y nos ha dejado quince minutos para comer algo.

Luego hemos recogido las maletas y nos hemos dispuesto a hacer el check-out. Linne se ha sorprendido de que nos fuéramos hoy (¿es que no había visto la reserva?). He tenido algún problemilla para pagar con mi tarjeta, ya que no la reconocía. ¡Qué manía con que en Noruega todo son tarjetas de chip! Si tienes un hotel, lo lógico es que te vengan turistas, y muchos no son de Noruega, con lo cual, mejor que te agencies una máquina que acepte todo tipo de tarjetas.

Tras unos instantes de confusión, ha venido alguien y ha abierto el aeropuerto. Ahora estamos aquí sentados, como si el aeropuerto fuera nuestra casa, porque no hay absolutamente nadie, ni siquiera vigilantes. Por no haber, no hay nadie en la caseta del alquiler de coches, así que de haberlo sabido, podíamos haberlo tenido más. Nos han dicho que no abren las casetas hasta que llegue el primer vuelo, y eso no es hasta las dos y media de la tarde. Yo he aprovechado para pesar mi maleta en la cinta. De momento sólo pesa 13,8 kilos, y aún tengo margen para traer alguna cosa más.

Aún no sabemos lo que vamos a hacer, porque tenemos cinco horas por delante hasta que salga el vuelo. En el aeropuerto no hay nada, de hecho estamos sentados al lado de la cinta de recogida de equipajes, que está en la misma sala de facturación...

*** Escrito después de embarcar

Al final el día ha acabado resultando un agobio. Hemos podido facturar a primera hora, nos han dado los mismos asientos que cuando fuimos de Bergen a Tromso. Luego hemos dejado las maletas en consigna y hemos dado una vuelta por los alrededores. El aeropuerto se encuentra al lado de la ciudad, entre el mar y el bosque, y simplemente hemos ido andando hacia la ciudad. Nada reseñable en nuestro peregrinar hacia Alta. Sólo nos hemos cruzado con tres Pepis que iban a misa, y a uno que iba en bicicleta –a este nos lo hemos cruzado varias veces.

Para variar, hemos comido sentados en una especie de restaurante-take away. Por fin hemos comido un poco de pollo asado. Ha sido una bendición. Luego, de vuelta caminando al aeropuerto y a hacer tiempo. Cuando hemos ido a pasar el control de metales, me han acabado abriendo la mochila. No han encontrado nada, qué iba a haber. En fin, esta gente. Y encima el de seguridad me pregunta, ¿puedo abrirla? Como si yo pudiese decirle no, no la abras.

Después de unas interminables horas, hemos embarcado hacia Oslo. Al final, las predicciones del agorero de la catedral de Tromso no se han cumplido. Nos había vaticinado que la carretera de Tromso a Alta podría estrar cerrada, y el aeropuerto de Alta también. Pues ni una, ni otra. El aeropuerto de Alta es como el de Playmobil, y sólo hemos tenido que ir caminando al avión. El vuelo ha sido bastante malo, porque había niños y niñatos que no han parado de dar por saco.

A nuestra llegada a Oslo, hemos cogido el tren expreso hacia la ciudad. En este país tienen un problema con el tema de las tarjetas. A ver si se dan cuenta de que los turistas no tienen tarjetas noruegas cuando llegan al país. ¡Qué cruz! Hoy no he podido pagar ni el tren ni la cena con la Visa. A este paso voy a tener que sacar más dinero en efectivo. Impensable en un país moderno, y menos si quieren recibir turistas. En esto, le pongo un cero a Noruega.

Para rematar la faena, habia obras en el tren que nos llevaba a la ciudad, así que a medio camino nos han hecho bajar del tren y subir en unos autobuses que nos han llevado a la estación. Eso sí, no nos han descontado ni una monedita. Con más pena que gloria hemos llegado al hostal, donde tenemos una habitación de ocho para séis, o eso nos han dicho. Tras una penosa cena, aquí estoy en mi cama del hostal Anker dispuesto a dormir y a olvidar este día que ha sido el peor con diferencia desde que estamos en el país.

sábado, 22 de mayo de 2010

En los confines del mundo conocido



Son casi las tres de la mañana (literalmente de día) cuando estoy escribiendo estas líneas, pero no podía irme a dormir sin intentar plasmar, aunque estoy seguro que no seré capaz de ello, todas las emociones del día. Puedo decir, eso sí, que lo de hoy ha sido una de las excursiones que más me han impactado en la vida. Un día que recordaré siempre, el 22 de mayo de 2010, el día en el que visitamos el techo de Europa, el Cabo Norte.

El día comenzó de forma apacible y tranquila, disfrutando del desayuno del bucólico hotel en el que nos estamos alojando. No era un desayuno tan copioso como el de Stavanger, pero no estaba mal tampoco. Hemos sobrevivido a la primera noche en este hotel perdido en la naturaleza. Creo que a pesar de lo que nos dijo la chica, hemos sido los únicos huéspedes. Ahora estoy solo, sentado en un inmenso salón comedor, decorado con sofás y algunas pieles de reno, escribiendo estas líneas, junto a la ventana con la claridad, y una incesante lluvia que no ha dejado de caer. Creo que volvemos a estar solos esta noche en todo el hotel...

Pero no quiero desviarme más de la cuenta. Hemos intentado hacernos un almuerzo estilo "yo mango", pero no había suficiente comida para hacerlo, y no sabíamos si estaríamos arramblando con el desayuno de otros huéspedes. Así, con la panza contenta y alta motivación hemos cogido el coche para iniciar las excursiones. Hoy me ha tocado encargarme a mí de la conducción del Toyota. Tenía ganas, por eso, de llevar el coche por Finnmark, o como hemos visto hoy que también se denomina, la Laponia noruega.

Nuestra primera parada ha sido el Museo de Alta, donde se conservan unas pinturas rupestres, descubiertas en 1973 y que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. A la entrada del museo, se ofrece una exposición que es un poco de poti-poti, ya que al principio muestran la vida en la Alta prehistórica (de cuando se hicieron las pinturas rupestres), luego nos habla de un conflicto que tuvieron con una presa y los vecinos se movilizaron junto con los conservacionistas, más allá nos habla de los mercados sami a principios de siglo XX, para acabar glosando las hazañas del héroe local del esquí, para acabar hablando sobre la aurora boreal. Todo un megamix de temas diversos concentrados en dos plantas de exposición.

Pero lo mejor del museo son las pinturas rupestres, las cuales están excavadas en rocas al aire libre, y repintadas de rojo para que los turistas puedan distinguirlas bien. Hay un recorrido muy logrado que va surcando todas las rocas que tienen pinturas. Una completísima guía que te entregan al principio nos ha ido detallando las diversas figuras que se mostraban ante nuestros ojos: cazadores, renos, halibuts, ballenas, ranas, alces, renos embarazados, danzas rituales, barcos con gente bailando... Debo decir que me ha encantado la guia, y cómo explicaba todos los detalles de la pintura rupestre, intentando también explicar el significado de la misma. Desafortunadamente, no hay quien sepa lo que los primitivos humanos querían decir, y aunque la guíada unas completas explicaciones y se atreve a aventurar locas teorías sobre el significado de lo humano y lo divinode dichas pinturas, no dejaba de parecerme un poco de invención. Aún así, la visita ha sido magnífica, y hemos estado tres horas haciendo el recorrido completo. Huelga decir que prácticamente éramos los únicos turistas que por allí se veía.

Como ya se nos habia hecho un poco tarde, le he dado un poco de conducción alegre al Toyota. Nuestro destino final era el Cabo Norte, y debido al lamentable estado de las carreteras, se tardan unas cuatro horas y algo en cubrir el trayecto de apenas 250km. Si a eso le añadimos la innumerable cantidad de fotos que íbamos a hacer durante el camino, el tiempo de viaje se iba a acercar a las seis horas. Y no iba mal encaminado, ya que hemos parado innumerables veces en el trayecto para fotografiar un paraje espectacular, dramático, desolador... un tipo de paisaje que yo había estudiado en el colegio, pero que nunca había visto: la tundra. En cuanto nos hemos alejado un poco de Alta, hemos entrado en un terreno totalmente polar: las montañas peladas, el liquen como única vegetación, casas esparcidas muy allí y allá y separadísimas entre unas y otras, y encima de todo ello, la nieve. Cantidades enormes de nieve esparcida por todos lados, y no estoy hablando de alguna acumulación ocasional, no, hablo de glaciares, de espesores de casi dos metros de nieve congelada. Todo esto, regado con abundante lluvia que no ha dejado de caer en todo el día, siendo aguanieve en más de alguna zona. Espectacular ha sido cuando hemos atravesado el puerto de Stoiki, ya que parecía que nos encontrábamos en la luna, así de desolador y agreste era el paísaje.

Conforme íbamos subiendo hacia el norte, el paisaje se iba volviendo más descolorido. Ha habido un momento en el que por muy bello que fuese, el paraje era tan desolador que producía tristeza contemplarlo. Las rocas desnudas, tan sólo cubiertas por nieve, los acantilados hundiéndose en el mar y con una serpenteante carretera en mal estado rodeándolo , y un cielo plomizo cayendo sobre un mar que no acababa nunca no son un signo de mucha felicidad. Tan sólo los rebaños de renos ponían la nota divertida. Y antes de que lo preguntéis, sí, hemos visto muchísimos renos que se cruzan en la carretera cuando les sopla. Eso sí, están acostumbrados, porque van tranquilamente por la carretera, pero cuando oyen el motor de un coche, se apartan y se ponen a un lado para que el coche pase sin molestarlos. Hay muchas fotos de renos cerca del coche, ya os las enseñaremos.

Mientras hacíamos kilómetros con el coche, seguíamos admirando el paisaje que era tan nuevo para mí, la tundra. A la nieve, le seguia más nieve, a un fiordo, le seguía otro, a un acantilado, otro más allá, a una manada de renos, otra. Lo que no veíamos era mucha gente en el camino, apenas algún coche aquí y allá. Tras tres horas de camino, llegamos a la entrada del túnel que comunica la comarca de Nordkapp con el resto del continente. Es un túnel impresionante, que transcurre a 215 metros por debajo del mar. Los primeros cuatro kilómetros son de bajada impresionante hacia las entrañas del mar ártico, los otros tres son de subida hacia la isla del Cabo Norte. Es el único túnel de peaje que nos hemos encontrado, o al menos que nosotros lo sepamos, ya que los peajes de Bergen los tenemos que pagar aún.

Al salir del túnel, el paisaje se hace aún más agreste si cabe, y comenzamos a ver algo parecido a pingüinos cruzando la carretera, haciendo migas con los renos. Juraría que n o hay pingüinos en el polo norte, pero estos deben ser sus primos hermanos de especie. Tras unos cuantos kilómetros más llegamos a la población de Honningsvag. Es un pequeño pueblo costero, con la arquitectura típica polar. Aprovechamos para parar y hacer unas fotos, el día es tan plomizo que una nube de tristeza parece cubrir el pueblo, por eso decidimos ir a comer algo, que con la pancita contenta todo se ve de otro color. Con lo que no habiamos contado es con que aquí también celebran la segunda pascua, el pentecostés, y este fin de semana todo tiene horarios especiales. Llegamos al supermercado Rimi Rimi Ley apenas diez minutos después de la hora del cierre. Por supuesto, no nos dejan entrar, así que tenemos que adentrarnos en el pueblo para buscar algo sólido. Lo único que encontramos abierto es un MIX, y sólo tienen paninis y hotdogs, así que nos resignamos a ello. Como llueve incesamente, decidimos quedarnos en el MIX a comer, así aprovechamos para ver a la fauna local entrar y salir del establecimiento, que debe ser lo único abierto. Nos llaman la atención dos cosas: primero, que en la quiniela local, aparece el partido Elche-Girona como partido sobre el que apostar; segundo, que lo único que entran son niños que van solos y se están un buen rato para comprar una chuchería. Nos da especialmente pena un niño que a pesar del frío va en manga corta, lleva un gorrito sucio, y de la nariz le cuelgan dos candelas. Lleva un hato hecho con una baqueta de batería y un trapo. Nos pide algo, pero no le entendemos ni él a nosotros. Nos da pena, parece sencillamente abandonado... Creemos que no lo está, o queremos pensarlo, porque aquí los niños van y vienen solos. Es normal, esto es más tranquilo que el más tranquilo de los pueblos de España. Aún así, estoy segura que el grupo de mamás del EB se hubiese puesto muy triste al ver al niño "abandonado". Estoy seguro de que si Eva lo hubiera visto, aún estaría llorando.

Tras salir del MIX, nos vamos con el coche a dar una vuelta por el pueblo, que literalmente son dos calles. De vuelta a la carretera que nos lleva al Cabo Norte nos encontramos de nuevo al niño abandonado. Va solo por la calle, con su gorro de lana sucio y su camiseta de manga corta de "Cars"...

De nuevo en la carretera, notamos que nos estamos acercando al polo. Hay lagos helados por doquier, nieve aquí y allá. No hay ni un alma en la carretera, y por fin, a lo lejos, divisamos el observatorio del Cabo Norte. Institivamente me emociono, y lo pesado que ha sido el viaje se me olvida, tantas son las ganas de llegar. Justo en la entrada de las taquillas Cabo Norte tenemos que hacer cola detrás de un coche finlandés, del que sale un tipo viejo con peluca que lleva una tarta en la mano. Después de conversar un buen rato con el taquillero, y de darle tarta, se vuelve a subir al coche y nos deja pasar.

Le hablamos al taquillero en inglés, como corresponde, y en cuanto ve mi tarjeta de crédito cambia al español. El chico es un joven español quese ha venido al Cabo Norte para trabajar en verano. Una vez franqueamos la entrada, aparcamos el coche y nos lanzamos a hacer fotos a todo lo que hay.

El paraje es sobrecogedor, una planicie arrasada por el frío, con un mirador que da directamente sobre el océano ártico. La inmensidad del mar que se abre ante nosotros, el silencio del lugar, el viento polar que barre la planicie. No puedo expresar con palabras la mezcla de sentimientos que me embargan. Me siento en el confín del mundo, que estoy mirando cara a cara al Polo Norte...

Aprovechamos para hacer fotos, tanto en el monumento que 7 niños construyeron en 1989 y dedicado a la paz en el mundo, como en la bola del mundo que nos recuerda que estamos en el punto más septentrional de Europa, que arriba sólo está el Polo Norte, y que estamos más cerca de Canadá que de otros países civilizados de Europa.
Hacemos fotos a cualquier cosa. Incluso yo, que suelo ser reacio a las fotos me dejo llevar por el momento y fotografío todo. Una foto que guardaré como recuerdo más preciado es aquella que me hice encaramado al globo terráqueo que es el símbolo de Nordkapp.

Una vez visto el exterior, y con la lluvia y el frío arreciando, decidimos hacer una visita al interior del museo. Nos damos cuenta de que hemos tenido una suerte tremenda, ya que la temporada turística empieza ahora, y de haber sido una semana antes, no hubieramos podido entrar, ya que llegamos a las séis, y en invierno cierran a las tres. Aquí el invierno acaba esta semana. Pero como la suerte nos sonríe, pudimos entrar. Aún así, vemos que todo está a medio gas, apenas hay turistas, y todo está en preparación. Yo pensaba que la visita a Cabo Norte iba a ser un momento Cortinglex, ya que es un sitio muy turístico, pero somos de los primeros en venir por la zona.

Hacemos una parada en la tienda de souvenirs, donde hay tres empleados que se afanan en ponerla a punto para la llegada de los turistas. Luego nos apetece un café, pero no hay nadie en la cafetería para servirnos. La chica de la tienda de souvenirs nos dice que cojamos lo que queramos, así que en un momento "yo mango" nos hacemos unos cafés por la patilla, mientras hojeamos unos folletos turísticos, de palabras grandilocuentes, que es lo que les gusta aquí. Como en el edificio donde estamos hay un hotel también, supongo que la gente piensa que somos huéspedes y nadie nos dice nada. Pero no creáis, no somos los únicos que nos apuntamos al estilo "yo mango".

Luego nos vamos a explorar las otras salas del edificio. No hay absolutamente nadie, y no deja de ser un tanto tétrico. Vamos por los pasillos como si estuviéramos por casa. Cuando llegamos a una especie de cine que proyecta una película sobre el Cabo Norte. El coine está vacío, pero siguiendo nuestro estilo, simplemente cogemos el mando del dvd que hay por ahí, le damos al play y nos sentamos a ver la espectacular película, que nos muestra el Cabo Norte en las diversas estaciones del año. Cuando salen las escenas de nieve, da hasta miedo pensar en que donde estamos puede llegar a nevar tanto. Mientras estamos viendo la película pasa un trabajador del edificio, pero no nos dice nada, simplemente nos cierra la puerta para que veamos la película tranquilamente.

Después de la película, seguimos explorando las salas: hay una capilla ecuménica, unos dioramas de gente que había visitado el Cabo Norte, y una capilla dedicada a un rey de Tailandia que vino por estos lares a principios del siglo XX. Luego descubrimos un gran café, pero está totalmente cerrado y no hay nadie a la vista. Realmente tétrico, es lo más parecido a una película del subgénero consumista de terror adolescente que he visto en mi vida. Supongo que cuando se acerque el verano, esto estará a rebosar de turistas, pero hoy, sólo estamos nosotros, sólo falta el asesino en serie y tenemos la película completa. Explorando, explorando encuentro una salida a una terraza mirador sobre el ártico, la mitad de la cual está cubierta por una montaña de nieve de unos 4 metros del altura. Aprovechamos para hacernos unas cuantas fotos chorras.

Salimos de nuevo al exterior y no resisto la tentación de llamar a mis padres para contarles dónde estoy. De todo el viaje, esta es la excursión que más me ha marcado. Aquí quiero volver algún día, a sentirme en lo alto del mundo, en el último confín de Europa.

Iniciamos la vuelta a las diez de la noche, pero no hay problema, aunque la carretera es mala, es de día y no hacen falta ni siquiera los faros del coche, aunque aquí hay que llevarlos encendidos siempre. La lluvia vuelve a caer pertinaz, y una bruma surge de los lagos helados. A veces esta bruma llega a convertirse en una espesa niebla, y el viaje se hace un poco tétrico. Voy conduciendo yo, y hay momentos en los que no se ve más allá de tres o cuatro metros. Menos mal que es de día.

Sólo paramos una vez a tocar el agua del ártico y a caminar sobre un lago helado. La experiencia es maravillosa, y está a tono con el resto de las vivencias de la jornada, algo para recordar siempre. El resto del viaje lo hacemos de tirón, y llegando cerca de Alta las condiciones empeoran muchísimo. Llueve a cántaros, la niebla cubre toda la carretera y hay bolsas de agua en el pavimento que hacen difícil controlar el coche. Los últimos kilómetros son realmente penosos, no quiero ni pensar cómo debe ser esto en invierno.

Es pasada la una de la mañana cuando llegamos al centro de Alta. No hemos cenado porque no había nada para comprar, todo está absolutamente cerrado, así que no queda más remedio que volver al kebab del centro. No estamos comiendo tan mal como pensaba, pero llevamos un descontrol importantísimo de comidas. Al grupo de la frutita y el pescadito le daría un síncope si tuviese que alimentarse así. Vamos, que a Noruega no pueden venir. A pesar de la lluvia, hay animación en los tres bares del pueblo. Y cuando digo tres, me refiero literalmente a tres. En el kebab tenemos la mala suerte de encontrarnos con el borracho del pueblo, aunque sin consecuencias graves. Cogemos nuestros kebabs y nos largamos rápidamente al hotel. El dueño del kebab aún se acuerda de nosotros, debemos ser los únicos extranjeros que hay en Alta.

Llegamos al hotel sobre las dos de la mañana y devoramos todo lo que traemos. Intento escribir esta crónica, pero sólo puedo hacer una parte. Por la mañana continuo. Caemos rendidos, pero el dia quedará para siempre en mi memoria.

viernes, 21 de mayo de 2010

Four seasons in one day

Hola desde el fin del mundo. Literalmente. Estamos en Alta, capital de la provincia de Finnmark, en la parte más al norte de Noruega. Son prácticamente las doce de la noche, pero es totalmente de día. Para que os hagáis una idea, es como si fueran las siete de la tarde de un nublado día de verano. Hoy nos costará dormir, creo.

Pero retrocedamos al principio de la jornada. Hoy nos hemos levantado a las seis en punto, y hemos acabado de recoger nuestras maletas en silencio, para no despertar al compañero de turno del hostal. Al final me olvidé de comentároslo, pero en ningún momento hemos podido estar solos. Después del siniestro, vino un chaval tamaño XXXXXXL, que sólo sabía decir hello, pero la palabra goodbye no la había aprendido todavía. Este sólo estuvo una noche. Luego hemos tenido a un señor mayor, pero nunca nos hemos cruzado con él. En el nivel de interactuación con los compañeros, hemos ido decreciendo hasta no hablar.

La razón del madrugón es que teníamos que llegar al aeropuerto de Bergen, y antes de eso, teníamos que llenar el depósito de gasolina. Y nos hemos encontrado con dos problemas: el primero es que no hay muchas gasolineras de camino al aeropuerto, y segundo que ha sido decir de irnos y bajar la temperatura a saco. Esta mañana nos hemos despedido de con un tiempo frío y con mucha niebla. Al final hemos podido poner gasolina y llegar al aeropuerto sin contratiempos. El aeródromo es muy pequeño, estilo playmobil, y no hemos tenido mayor problema. Curioso es que tienes que imprimirte tu tarjeta de embarque y la etiqueta de la maleta, ya que sólo hay bagagge drop.

Del vuelo a Tromsø no puedo contaros mucho, ya que los tres hemos caído rendidos, y hemos pasado las dos horas de viaje totalmente dormidos. Y eso que íbamos en el vuelo con la hija de Whoopi Goldberg, pero no teníamos fuerza para nada.

Al aterrizar en Tromsø, nos hemos dado de bruces con la realidad. Estamos por encima del Círculo Polar Ártico, más cerca del Polo Norte que de cualquier otra cosa, y eso se nota. Una fría aguanieve nos ha recibido. Si ayer estábamos tomando el sol en Bergen, hoy veíamos la lluvia helada caer en Tromsø. Enseguida nos hemos abrigado correctamente y hemos ido a recoger nuestro coche de alquiler. Perdón, ¡¡¡nuestra "autocaravana"!!! Esta vez nos han dado un Toyota Auris rojo, exáctamente como el del Wau.

Con nuestro coche nuevo nos hemos dirigido al centro de la ciudad de Tromsø a hacer un poco de turismo. La ciudad es pequeña, y aunque se autodenomina la "París del Ártico", no recuerda en nada a la ciudad francesa. De hecho, la ciudad tiene un encanto muy polar. Es difícil de describir, pero uno se hace a la idea de que es una ciudad de balleneros, cazadores de focas... De hecho, su atracción principial es un museo que se llama "Polaria", dedicado... al Polo Norte. Como habíamos aparcado en una zona azul, teníamos un tiempo limitado para visitar la ciudad. De hecho, hemos tenido que salir corriendo para llegar a tiempo a donde habíamos aparcado el coche. Y hemos llegado justo a tiempo, ya que el revisor ya estaba mirando los tickets. Salvados por la campana. Como habíamos comprado picnic para comer, hemos aprovechado que teníamos que cruzar el fiordo, para ver la catedral del ártico y comer.

Seguidamente nos hemos lanzado a la carretera para cubrir los 300km que nos separaban de nuestro destino de hoy, Alta. Como ya os comenté, las carreteras no son muy buenas, así que se calcula que se tardan unas seis horas en hacer el recorrido. Y si hacíamos caso al dómine de la catedral de Tromsø, que ha sido un agorero y nos ha dicho que podría ser que la carretera hacia Alta estuviese cerrada por la nieve, la cosa podría alargarse ad infinitum. Pero no ha sido así, la carretera estaba despejada, pero hemos atravesado todas las circunstancias meteorológicas que se os puedan ocurrir - ha habido ratos de sol, de nubes, de lluvia, de aguanieve, y de nieve. Nuevamente, los paisajes han sido espectaculares. Enormes montañas cargadas de nieve hundiéndose en el fiordo, cataratas de agua buscando su camino al mar... Y nuevo de hoy, unos pasos de montaña cargadísimos de nieve. Ha habido momentos en que dudábamos si podríamos continuar, de la cantidad de nieve que había en los márgenes de la carretera, pero afortunadamente ésta estaba limpia, y ninguna barrera de las que hay en el recorrido estaba bajada. Eso sí, tenemos fotos espectaculares del puerto de montaña que hemos atravesado. Si te descuidabas, te podías hundir en la nieve hasta las axilas, así que había que llevar cuidado. Perose me quedará grabado en la memoria ese puerto de montaña nevado con el fiordo al fondo.

Claro que no son las únicas fotos que hemos hecho. Hemos parado innumerables veces a observar el paraje, dramático y espectacular a la vez. Es un paisaje totalmente distinto al de los fiordos de Bergen, donde todo era una explosión de color. En la Noruega ártica, todos los colores son pálidos, y predomina el gris plomizo del cielo, y el blanco de la nieve. Con tanto entretenimiento hemos llegado a Alta pasadas las diez de la noche.

El hotel donde estamos esta noche está enclavado en las montañas que rodean Alta. Es como una cabaña gigante en medio de la naturaleza. Y lo están renovando poco a poco. Se supone que será un golf y un spa, pero de momento está a medio hacer. Aunque tenían que venir otros huéspedes, esta noche -lo de noche es un decir, menuda claridad- aún no han llegado. Es decir, que estamos solos en una cabaña gigante en medio de una montaña en la Noruega polar. La idea es espeluznante, ya que nos viene a la cabeza la peli de "El resplandor". La chica que está en recepción no se parece mucho a Jack Nicholson, pero uno no se puede fiar. Ni siquiera la fría belleza del bosque que nos rodea me tranquiliza. Menos mal que la noche nunca llega en estos parajes a estas alturas del año.

Quizá para despejarnos un poco hemos ido a Alta a cenar. Menuda decepción. Es una ciudad rarísima, donde el centro lo constituyen dos calles -literalmente dos-, y a pesar de que es viernes por la noche -nuevamente, lo de noche es un decir-, no hay nadie por la calle. Es lo más desolado que hemos encontrado en nuestro viaje hasta el momento. Mañana tenemos pensado conducir hasta el Cabo Norte, el punto más septentrional de Europa, pero ya nos imaginamos que eso será un poco El Corte Inglés por la de turistas que habrá. Pero eso es otra historia y toca contarla mañana.

Curiosidades que he aprendido de Noruega:

1. El plato nacional es el perrito caliente (o_0')
2. Se pueden vivir cuatro estaciones en un día (o_0'')
3. Existen rotondas dentro de los túneles (o_0''')
4. Existen rebaños de renos bebé y nos hemos encontrado con uno y el niño que los pastorea (o_0'''')
5. La gente conduce fatal y hace unos adelantamientos peligrosísimos (o_0''''')

P.S: Acabo de escribir esta entrada a la 1.30 de la mañana, y ¡ya está amaneciendo! Lo de amanecer es un decir, porque nunca se ha hecho de noche, pero se nota que la claridad va aumentando. Esto es para volverse loco.